sábado, 14 de febrero de 2015


El camino




http://grooveshark.com/#!/search?q=marlango+radio


En Tailandia pedalear es todo un lujo comparado con Malasia. El tráfico es mucho menor y los conductores son más respetuosos. Aún así, Bangkok es una ciudad de, creo. quince millones de habitantes, con lo que me supuse que durante muchos kilómetros antes iba a haber mucho tráfico y lo que ello conlleva: ruido, humos, confusión, semáforos mil,... con lo que decidí acceder a ella en tren desde la última gran ciudad antes de Bangkok, Phetchaburi. La cual está situada a aproximadamente cien kilómetros de la capital y a la que llegué desde Cha-am, una localidad costera a unos 45 kilómetros.


Al ser la etapa tan corta, incluso me dió tiempo antes de coger el tren, de ver un precioso templo situado en un privilegiado espacio natural, Tham Khao Luang.






El estado de las carreteras en Tailandia es bueno, lo que desgraciadamente no ayuda es la señalización, que a veces es inexistente. Todas la carreteras tienen su número correspondiente en el mapa, el cual muy pocas veces está especificado en la propia carretera, y otras incluso aunque esté especificado no coincide con el de los mapas. Tailandia es un país bastante desordenado.

La señalización no es siempre de mucha ayuda.

Para minimizar el problema de la señalización en thai, me animé a estudiar su vocabulario, pero no es tan sencillo. El vocabulario thai consta de cuarenta y cuatro consonantes, veintisiete vocales, veinticuatro diptongos y tres triptongos, ahí es nada. Si el nombre de la señal a leer es largo, directamente lo doy por imposible. Para cuando paso la señal, es probable que no haya sido capaz de identificar más que alguna letra y ni siquiera he sido capaz de leer una sola sílaba. Si el nombre es corto, en un alarde de rapidez mental, y suerte con las letras, talvez lo identifique, pero es poco probable. Mi gran baza son los mojones de carretera. Los mojones están siempre escritos en thai, y además marcan la distancia kilométrica. Cuando veo uno nuevo intento identificar la primera sílaba, y talvez hacer un reconocimiento general del resto de las letras. Tengo muy poco tiempo, ya que yo estoy en movimiento y al ser las letras pequeñas desde que se pueden leer hasta que paso de largo, son muy poquitos segundos. Lo bueno de esto es que un kilómetro más adelante tendré otro mojón con exactamente la misma información. Cuando consigo reconocer un nombre entero, me siento el Sekspir de las letras tailandesas. Y así, por el camino, yo me entretengo.

Os acordais de esta señal? PI-LLAVE INGLESA-ANACARDO ANACARDO- U CON MEZQUITA
osea KRABI
http://es.wikipedia.org/wiki/Alfabeto_tailand%C3%A9s

Subiendo por el itsmo de Kra hay una cosa que me perjudica pero que me va a hacer más fuerte para las etapas de montaña, que llegarán más adelante; el viento casi siempre sopla del norte, osea, de cara.
En una etapa que consideré la más dura que hasta ahora he recorrido, el viento sopló racheado durante los últimos treinta kilómetros que recorrí, hasta el punto, que en una de esas rachas, me dejó parado físicamente. Tan eficaz como unos buenos frenos.


Ese día llegué a Ranong para coger el ferry a la totalmetne recomendable isla de Koh Phayam. Los primeros setenta kilómetros, fueron de un constante sube y baja, el típico rompe-piernas. Una vez en la isla, todavía recorrería casi veinte kilómetros más. Allí estuve seis días alimentando a los mosquitos y a las moscas de playa? -sand flies-, dos noches dormí en un colchón con chinches -por primera vez en mi vida-, e incluso otras dos noches una rata que conseguí ver pero no patear, intentó sin éxito acceder a mis provisiones de cacahuetes.

Kho Phayam

La isla es preciosa, a pesar de estar infectada de franceses e italianos. Pero no eran tan molestos como las moscas de arena. Todas las tardes-noches  me acercaba a darme el último baño del día a un bar-restaurante y ya, de paso, cenar allí. el primer día conocí a una cuadrilla de italianos y holandeses a quines gustaba fumar la pipa de la paz... todo muy rico.

Ban Sapham

Cha Am


En el itsmo de Kra es muy fácil orientarse, a la derecha está la costa, a la izquierda la vía del tren y la autopista. Me movía sin mapa, siempre los más ceerca del mar que podía, casi siempre por carreteras muy poco transitadas en las que incluso en algunas había carril-bici!


También tengo que decir que el moverse así conlleva riesgos. Más de una y de siete veces tuve que desandar lo andado porque la carretera pasaba a ser camino, el camino sendero y el sendero se esfumaba. Otras veces aparecía en lugares majicos donde si allí hubo alguna vez un turista, debió de andar tan perdido como yo.


Intento cada día, y siempre todos los que cojo la bicicleta de dar gracias al buda -o al Macario- que llevo dentro por tener la salud y fuerza necesarias para realizar este viaje en bicicleta y la solvencia económica suficiente para poder llevarlo a cabo. Duermo casi siempre en los lugares más económicos, y si todos los días no se puede comer pescado porque en ese lugar el precio es prohibitivo, me como un arroz o unos noodles fritos con verdura, o una sopa de noodles acompañado con una cervecita y lo remato con un helado, y me siento el ser más privilegiado de la tierra.


En la carretera no todo el asfalto es orégano. las motos sin tubo de escape y los camiones que suenan como aviones, me molestan sobremanera. Siempre que se cruza uno de estos, o me adelanta, me tapo el oído correspondiente, que casualmente es siempre el derecho. Aunque a veces, sobre todo las motos, me pillan desprevenido, y la paz interior que venía acumulando durante kilómetros se me cae a los pedales.

Carretera ocupada.

Otra cosa bastante molesta es el olor de los animales muertos. En las zonas rurales, osea, en casi todas las zonas, los animales que saltan a la carretera son a veces atropellados, en las zonas urbanas suelen ser perros y gatos. Lo más curioso de esto, es que a veces yacen hechos un guiñapo en frente de un grupo de casas dispersas por el camino, que son muchas, o en una cuneta enfrente de estas. Lo más increible es que no sean capaces de recogerlos y enterrarlos, solamente por el hecho de no aguantar durante días la desagradable peste que expele un animal muerto. Cuando el animal lleva días y días, se convierte en una calcamonía en el asfalto.

En este lugar coincidimos cuatro ciclistas.

Siempre que veo algo largo y retorcido en la carretera, paso al lado para ver si es cuerda, soga o serpiente. Si es autovía hay mayoría de cuerdas y sogas, incluso alguna correa de vehículo. Si la carretera es rural, la mayoría son serpientes. Si lo antes descrito cruza la carretera de un lado a otro, normalmente a gran velocidad, guardo una distancia prudencial y en ningún caso intento atropellarla, aunque sea una cuerda.


Algo parecido a una sensación de impotencia le embarga a uno cuando ante un cruce de caminos, o en una carretera, no hay manera de comunicarse por que ellos no pueden hablar ni castellano, ni euskera ni mucho menos inglés. Yo, por mi parte, no soy capaz de hablar tailandés, y a veces, conociendo la palabra, son incapaces de entenderme con mis cinco vocales de a bordo. Ellos con sus veintisiete vocales tienen tal registro, que una pequeña diferencia en la pronunciación, es un abismo lingüistico que les hace imposible entenderte y que tu no puedes apreciar la diferencia. La mayor parte de sus palabras son monosilábicas, y con eso pueden decirlo todo. No os imaginais la cantidad de sonidos diferentes que salen por esas boquitas. Lo que para nosotros sería una diferencia imperceptible en un sonido, para ellos es una palabra totalmente diferente. Por otra parte, volviendo a la carretera, la gran mayoría de las thais son incapaces de situarse en un mapa incluso pudiendo leer los nombres de los lugares en thai, son incapaces de saber donde se encuentran en él, mucho menos decirte por donde tienes que ir. Esto con respecto a los mapas locales, pero incluso en el mapamundi de Bilbo, la gente, exceptuando el sudeste asiático, no sabe ni donde se encuentra australia, que esa es facilita.


Cómo hecho de menos latinoamérica a la hora de preguntar en la carretera. Hecho de menos hasta Francia!




No hay comentarios: